
Después de colgar el anuncio retro con la botella de Orange Crush (aquí sólo nos suena a los fans de R.E.M., imagino) he recordado una de las bebidas de mi infancia: la Mirinda.
Pensaba que había sido abducida (como tantas otras cosas) y que era simplemente material de teleserie o de camisetas de tienda pop... y hoy, justo hoy, me la encuentro en Croacia de la mano del blog más pervertido del verano.
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En Buenos Aires tuve la ocasión de verla y de probarla. Un sabor muy reconocible...